Mi Vida emprendedora [Parte Dos]

Burnout

Es la palabra que define cuando ya no querés nada de nada. Cuando te quemaste el cerebro que lo único que podes pensar es en dormir y en ver tele.
Que nadie te moleste, que no tengas que pensar en nada más.
No estas motivada, no te inspira nada. Ya ni sabes lo que te gusta.

Así estaba yo. Quemada la cabeza

Por eso recurrí a un trabajo en relación de dependencia. Es decir, que yo lo único que tenía que hacer era aparecer en el horario, cumplir la cantidad de hs. , hacer el trabajo que me pedían. A fin de mes, cobraba un monto fijo.

Era seguro. Al menos cubría los costos

Lo interesante fue saber que, si bien iba a tener un sueldo fijo, los costos también iban a subir. Niñera, transporte, mas comida, más gastos.
A esto sumarle que solo veía a mis hijos recién a las 5 – 6 de la tarde cuando llegaba a casa. Ni si quiera antes de irme porque ellos estaban durmiendo.
A veces hablaba con ellos por teléfono. Pero no siempre. (A veces yo no los llamaba, o no podía)
Cuando llegaba a la tarde, yo venía con un cerebro cansado de haber estado 8 hs. adentro de una oficina haciendo cosas, usando el cerebro de una forma que no lo usaba hace mucho tiempo, atendiendo gente, lidiando con cosas externas a mi decisión u opción.

Si, me dispersaba el no tener que lidiar entre dos nenes que se pelean, recordarles por enésima vez que se vistieran, tiraran la cadena, se cortaran las uñas, cierren la puerta, levanten lo que tiraron, dejen de pelearse, no vean tele, junten los juguetes, no hagan migas. Levanten levanten, ordenen ordenen.
Disfruté de llegar y ver mi casa limpia. Uf creo que eso es lo que más disfrute. Casi dios me sentía lo juro. Los días que los nenes no estaban ni tocaba nada, así quedaba más días limpia.

Trabajando en una oficina con atención al público pude ver muchas cosas

Pude darme cuenta que es lo que realmente quiero en mi vida y que yo soy la única que puede hacer que suceda. Nadie más.
Que a veces no está mal descansar, juntar fuerzas y seguir. Antes de ser mama, podía estar 8hs en una oficina sin problemas. Es más, me molestaba tener que salir. Después de 8 años yendo y viniendo en mi casa, sin poder sentarme concentrada mucho tiempo, como me costó estar adentro de una oficina tanto tiempo. Ya en el último tiempo, mi jefa (una genia) me daba actividades para salir afuera.
Después de haber pasado 8 años desarrollando/explotando mi lado intuitivo, creativo, volver a querer usar la otra parte del cerebro (que hoy me doy cuenta que no me llama tanto la atención ni me gusta), es difícil.

Me gusta interactuar con la gente, charlando, enriqueciéndome de distintos puntos de vista, Pero también a veces cansa. Lo bueno es que siento que he desarrollado la capacidad de darme cuenta de la buena o mala onda de la gente.
Por ejemplo, en donde trabajaba, venía mucha gente enferma. No todos tenían mala onda. Y el hecho de poder darme cuenta de eso era genial, porque hice consciente una sensación e intuición que, para mí, es súper importante.

Lo que esta experiencia me dejo

Poder darme cuenta de lo que yo quiero, necesito y me hace sentir bien no es algo que solo se trabaje con la razón y a lógica. Dentro de mi cuerpo hay varias alarmas más, como el dolor de panza, de garganta, la intuición, la corazonada, el instinto, emociones, sensaciones, sentimientos, lo que sea. Y me siento muy bien conmigo misma al poder prestar atención a todas esas señales.

Estos meses fuera de la computadora y de mi propio trabajo me sirvieron para volver a tomar todo con mas fuerzas. Aprender de los errores que cometí (generar nuevos!) y estar mejor parada para saber que quiero y a que me tengo que enfrentar.

Del otro lado

Pude vivir en carne propia lo que viven muchas mujeres y madres. El dolor de dejar a sus hijos todos los dias para irse a trabajar. Saludarlos mientras están dormidos. Volver cuando ya paso casi gran parte del día. Hacer un super esfuerzo mental para poder hilar una frase y estar «presente» con ellos.

Realmente admiro a mis amigas y todas las personas que lo hacen, y todavía tienen la energía para sentarse y hacer la tarea con ellos.
Tener que comerse las angustias y desilusiones que una pasa, y volver a casa con la mejor sonrisa, porque ellos no tienen la culpa.
Sentirse que una nunca hace lo suficiente, a pesar de que se rompe el lomo yendo y viniendo todos los días. Haciendo algo que a veces no reconocen, para cumplir los objetivos y sueños de alguien más.

Mi motivo inicial y original es el deseo que cada mujer haga lo que se le canta y se sienta bien con ella msima.
Que las que somos madres podamos elegir. No digo que todas tienen que dejar su trabajo para estar con sus hijos. Digo que tienen que poder elegir que quieren hacer. Y para eso primero tienen que saber que quieren. Si ya lo saben, sentirse completas y sin culpa. Que cualquier cosa que hagan las nutra y las llene de felicidad.

4 comentarios en “Mi Vida emprendedora [Parte Dos]”

  1. Tal cual Dulcia, que cada una pueda hacer lo que siente, es ideal, lo que pasa que a veces, hasta que no nos enfrentamos a lo que no queremos, no lo descubrimos, y creo que éste hecho, nos hace crecer y madurar mucho…junto con el tema de ser madre, ya es casi un combo evolutivo! :-)…Estoy atravesando algo similar, y en parte me siento identificada con lo que comentas, lo que cambia en mi caso, es que encontré un trabajo que me encanta y me motiva mucho, así que por esa parte estoy happy, lo que llevo mal, es estar 8 horas sin ver a mi nena, pero creo que también me sirve para darle tiempo de calidad, ya que intento exprimir al máximo el tiempo que estamos juntas, y estar al 100%,que a veces, aunque me sobraban horas, estaba conectada a otras cosas….me alegra mucho tu vuelta, un abrazo
    Silvina

    1. Es muy cierto lo que decis y a veces no es cuestión de cantidad de tiempo si no de calidad. Y estar equilibrada y consciente con cada parte que a una le toca vivir. Gracias Silvina por contarme tu historia.

  2. Quemada de la cabeza!!! Asi me siento todos los dias!!!Soy Contadora Pública (profesión que me aburre y estresa), mama de dos chanchitos hermosos, artista (esto es lo que siento pero que no puedo explotar ) y empleada pública con un cargo relacionado a mi profesión. Siento que pierdo mi tiempo en esa oficina, en la que todos los dias inventan un tramite nuevo (mas papel en un expediente al pepe).Me gusta el horario y el sueldo, nada mas. Comence a seguirte hoy por que me da esperanzas tu historia. Espero poder empesar a escribir la mia. Besos!

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